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El Estadio Azteca, la NFL y la crisis que no se ha resuelto

En 2017, la National Football League (NFL) y la Secretaría de Turismo firmaron un contrato en el que acordaron la realización de un juego de temporada regular cada año en México hasta el 2021, en el Estadio Azteca.

Apenas unos días previos al juego de la NFL de 2018, el cual sería el segundo partido derivado del contrato antes mencionado, el Estadio Azteca fue sede de dos eventos musicales multitudinarios, así como de los rutinarios partidos de fútbol soccer que se realizan semanalmente. A estos eventos se sumaron la caída de fuertes lluvias en la capital del país, causando daños al césped del estadio. Hacía poco tiempo se había instalado un nuevo césped híbrido en el campo del Azteca, el cual no pudo ser reparado para el juego de la NFL.

La demanda en México por eventos de la NFL ha tenido un aumento sostenido desde 1978, cuando se jugó el primer partido de exhibición en México. Actualmente, se ubica como el tercer deporte más popular en televisión en nuestro país. Según datos de El Economista, la audiencia de la NFL aumenta 10% anualmente. Se estima que en México existen más de 24 millones de aficionados, lo cual nos ubica como el segundo país con más fanáticos, solo después de Estados Unidos. Asimismo, la Ciudad de México se ubica como la séptima ciudad con más seguidores de la NFL (las primeras seis se encuentran en Estados Unidos).

Por si lo anterior fuera poco, el récord de asistentes a un partido de la NFL se dio en el partido de exhibición en México de 1994. En 2005, la NFL trajo el primer juego oficial de temporada fuera de Estados Unidos donde, una vez más, se rompió el récord de asistencia. Esto demuestra la relevancia del mercado mexicano para el fútbol americano y porqué está en el interés de la NFL hacer negocios en el país.

Por otro lado, debemos tomar en cuenta que la reputación de un país se puede ver beneficiada de la organización de eventos masivos de talla internacional, ya sean festivales de música, juegos olímpicos, mundiales de fútbol o partidos de la NFL. Una de las diferencias entre países desarrollados y aquellos en vías de desarrollo es -justamente- la capacidad y los recursos para organizar exitosamente eventos de tal envergadura.

En el caso del Estadio Azteca, existieron indicios de que el césped podría ser un problema mucho antes de que se llevaran a cabo los eventos musicales. Por lo menos desde agosto pasado, notas en distintos medios de comunicación (por ejemplo este artículo de Gustavo Calderón en El Universal) daban cuenta de lo dañado que se encontraba el césped. Por lo menos tres meses antes de la fecha programada para el partido de la NFL. Aún así, se permitió seguir utilizando el campo para eventos que podrían dañar aún más el césped híbrido.

Después de que la NFL cancelara oficialmente el partido por el estado del césped, la Secretaría de Turismo estimó las pérdidas en 300 MDD. Recordemos que México se encontrará bajo la lupa de medios internacionales por el regreso del Gran Premio de Fórmula 1 y por la organización del Mundial de Fútbol en 2026. Por esto, las deficiencias del Estadio Azteca no solo dañan al propio estadio, sino que pudiera repercutir en la reputación de México para albergar eventos internacionales que dejan derramas económicas significativas.

Sin duda alguna, hubo una mala gestión de riesgos. En primer lugar, se decidió hacer el cambio de césped en el Estadio Azteca a uno híbrido ya que éste representa una mejor tecnología y actualmente se ocupa en algunos de los mejores estadios del mundo como Wembley, Juventus, Estadio Único de la Plata, Athletic Club de Bilbao, entre otros. Sin embargo, este tipo de pasto necesita al menos 15 días de reposo para afianzarse bien a la tierra. En el Azteca, al día siguiente de su colocación se iniciaron los juegos de temporada regular de la Liga MX.

La colocación del césped híbrido se calcula que costó entre seis y ocho MDP, y las pérdidas por apresurar su uso ascienden a 300 MDD. La gestión de riesgos pasa por hacer notar a los tomadores de decisiones, desde cualquier posición jerárquica de la organización, sobre posibles daños a sus activos e intereses. Sin duda alguna, hubo negligencia en la actuación de los directivos del Estadio Azteca, pero el daño más importante no se lo llevan ellos, sino la reputación de la marca país.

Actualmente, las noticias en medios de comunicación sobre el césped del estadio giran en torno a que se está volviendo a instalar el mismo césped híbrido que originó los daños, a manera de crítica. Así, no se ha llevado a cabo una efectiva comunicación que contenga la crisis en reputación del Estadio Azteca.

 

En Riesgos Políticos, S.C., podemos ayudar a que su empresa establezca mecanismos de efectivos de gestión de riesgos y manejo de crisis. Comuníquese con nosotros al correo info@riesgospoliticos.com.mx.

 

Photo by rawpixel on Unsplash

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