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¿Juicio contra Donald Trump?

Una vez más, los servicios de espionaje estadounidense, aquellos que se encuentran en el llamado deep state, son el dolor de cabeza del Presidente Donald Trump. A finales de la semana pasada, un agente de estos servicios de inteligencia dio a conocer que, durante una llamada realizada en julio pasado, el presidente Trump presionó a su contraparte ucraniano, Volodímir Zelenski, para que investigara a Hunt Biden, hijo del Joe Biden, por supuestas prácticas de corrupción cuando trabajó para una compañía de gas ucraniana. Recordemos que Joe Biden es uno de los punteros en la carrera demócrata por la candidatura presidencial de cara a las elecciones del 2020.

De ser ciertas estas aseveraciones, Trump habría utilizado a la presidencia estadounidense para coaccionar a un gobierno extranjero a que tomara acciones de política interna, con un claro fin político, mermar las posibilidades de Joe Biden de competir por la presidencia. Éste sería suficiente motivo para iniciar un juicio político contra Donald Turmp. Sin embargo, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, se ha negado consistentemente a iniciar este proceso frente a las acusaciones de colusión entre Trump y el gobierno ruso durante las elecciones de 2016.

Pelosi teme que iniciar un proceso de juicio político en este momento, de cara a las elecciones presidenciales del próximo año, pueda dividir aún más a los demócratas y al electorado. Lo que podría provocar, en primer lugar, que un juicio político no terminara con la destitución de Trump; y, en segundo lugar, el fracaso de los demócratas en las elecciones del 2020.

Aún así, varios aspirantes a la candidatura demócrata a la presidencia ya han manifestado su apoyo a llevar a Trump a juicio político. Entre ellos, Elizabeth Warren quien, según encuestas publicadas el sábado, ya está a la cabeza en Iowa, y Julián Castro, cuyo hermano es Representante por Texas. Joe Biden, por su parte, ha solicitado que se haga pública la transcripción de la llamada; a lo que Trump respondió que se está considerando esa opción pese a que, dijo, todos los líderes mundiales deben sentirse libres de hablar con el Presidente de EEUU sin miedo a que se hagan públicas sus conversaciones.

Si bien es cierto que el momento político podría no ser el propicio para iniciar un juicio político contra Donald Trump, también es cierto que los congresistas no pueden permitir que se siga utilizando a la presidencia para cometer delitos. Se sabe, por ejemplo, que después de esa llamada telefónica, se aceleraron los procesos para liberar recursos por concepto de ayuda militar a Ucrania por 250 MDD.

Así, podríamos estar ante más evidente prueba de delitos cometidos por el Presidente Trump desde la Oficina Oval. De iniciarse un proceso de juicio político, podríamos ver una polarización aún mayor en el electorado estadounidense, mismo que se reflejaría en el Congreso, volviéndolo aún más ineficiente. Recordemos, finalmente, que el Senado estadounidense aún no aprueba el T-MEC y esta situación podría atrasarlo aún más, impactando negativamente a nuestro país.

 

Ricardo Solano Olivera, MSc.

Columna originalmente publicada en https://laopinion.de/2019/09/24/juicio-contra-donald-trump/

Photo by Samantha Sophia on Unsplash

¿Debemos preocuparnos por el ataque contra la petrolera Aramco?

El pasado sábado, instalaciones de la petrolera saudí Aramco, en Abqaiq, y en el campo petrolero de Khurais fueron atacadas con drones, utilizando tecnología muy sofisticada. En principio, los rebeldes yemenís Houthis se adjudicaron el ataque; este grupo ha sido combatido por el Reino Saudí durante los últimos cuatro años. Irán, por otro lado, respalda a los rebeldes yemenís. En este sentido, reportes apuntan a que la tecnología utilizada para llevar a cabo los ataques provino de Irán.

El ataque ocasionó la interrupción del 5% de la oferta mundial de petróleo, una situación nunca vista, ni durante la invasión iraquí a Yemen, ni por el embargo petrolero a Irán. En principio, las reservas saudís tratarán de mantener sin interrupción el flujo de crudo, sin embargo, los especialistas en el tema estiman que las reparaciones para normalizar la producción tanto en la planta de Abqaiq como en el campo de Khurais tardarán meses.

Los precios del petróleo a nivel mundial ya han empezado a subir. Lo más preocupante, no obstante, es que los países dependientes del crudo saudí tendrán que buscar alternativas para su abastecimiento. Es aquí donde empezaremos a ver el juego geopolítico de las potencias, ya que esta interrupción se da justo en el momento en que el mundo atestigua una guerra comercial entre China y Estados Unidos, y tensiones de las potencias occidentales con Irán y con Rusia.

Estados Unidos, para fines prácticos, es autosuficiente en energéticos gracias al fracking y lo poco que importa de Arabia Saudita puede ser fácilmente subsanado aumentando la extracción de crudo por esta vía, aunque a mayores costos. Por otro lado, los saudís son el segundo exportador de petróleo para el mercado chino, solo después de Rusia. Sin el petróleo saudí, la economía china podría verse afectada en el corto plazo, disminuyendo aún más su crecimiento económico y afectando la economía mundial. Asimismo, los sudcoreanos y japoneses dependen en gran medida del petróleo saudí.

A Estados Unidos no le conviene que el precio del petróleo regrese a los tres dígitos, porque mermaría su crecimiento económico a través del aumento de los precios de su producción industrial. Rusia, en cambio, dado que es un país exportador de petróleo, le conviene que los precios suban. Así, tanto China como los europeos se verían afectados por un incremento en los precios del petróleo y energéticos rusos. La forma como se podría dar la vuelta y mantener los precios bajos hasta que los saudís reparen sus instalaciones, es comprando a Irán.

No obstante, hoy Estados Unidos mantiene sanciones contra los iranís. Así, el que chinos y europeos sustituyan el crudo saudí con el iraní generaría mayores conflictos diplomáticos entre Estados Unidos y estas potencias. Este ataque podría traer consecuencias gravísimas para la economía mundial. México no será ajeno a las problemáticas que a partir de aquí se desarrollen, sobre todo si esto significa una desaceleración del crecimiento mundial mucho más pronunciada de lo que ya se espera.

Ricardo Solano Olivera, MSc.

 

Columna originalmente publicada en https://laopinion.de/2019/09/17/debemos-preocuparnos-por-el-ataque-contra-la-petrolera-aramco/

¿Es suficiente el presupuesto en un mundo tan inestable?

Si bien no es nuevo que los gobiernos mexicanos omitan los problemas del mundo y nos veamos como una isla en medio de la nada, lo cierto es que más pronto que tarde debemos asumir que no estamos solos en nuestro pequeño mundo. Así, ante la incertidumbre que causan diversos fenómenos en el mundo, debemos estar preparados, ¿el presupuesto 2020 está preparado?

Hoy vemos que Reino Unidos está muy lejos de alcanzar un acuerdo, ya no solo con la Unión Europea para su salida definitiva del bloque comunitario, sino de poder ponerse de acuerdo entre conservadores y laboristas para establecer cómo y cuándo se formalizará el Brexit. Asimismo, vemos que la nueva Presidenta de la Comisión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, tendrá que hacer uso de toda su capacidad política para afianzarse en un puesto al que no estaba propuesta de inicio ni respaldada por ninguna fuerza del Parlamento Europeo. Así, von der Leyen habrá de tomar posesión al mismo tiempo que el Brexit esté sucediendo, de no haber alguna prórroga. Veremos si la alemana podrá sortear, junto con las demás instituciones comunitarias, una catastrófica salida del Reino Unido sin acuerdo.

Mientras tanto, líderes europeos intentan salvar el acuerdo que realizaron junto con Rusia, China y Estados Unidos con la República Islámica de Irán en 2015 referente a su programa de energía nuclear. Si bien Estados Unidos ha lanzado sanciones contra Irán, por supuestas violaciones iranís al acuerdo y por considerarlo un mal acuerdo para los estadounidenses, los europeos han puesto en marcha esfuerzos diplomáticos para darle la vuelta a esas sanciones y permitir que Irán siga vendiendo su crudo dentro de la economía internacional. No obstante, Irán ya ha resentido las sanciones trumpianas y amenaza con elevar el enriquecimiento de uranio, lo cual podría generar mayor inestabilidad en la región, si sumamos las continuas amenazas de Israel contra Irán. Toda esta inestabilidad política contribuye a la inestabilidad de los precios del petróleo.

Por si no fuera suficiente lo anterior, el gobierno de Donald Trump continúa presionando la economía mundial a través de sus guerras comerciales, principalmente contra China. En recientes meses, ambos países han ido subiendo dramáticamente los aranceles en productos que importan uno del otro. No se ve, desafortunadamente, que esta guerra comercial pueda tener un final en el corto plazo, sobre todo ante las elecciones estadounidenses del próximo año donde Donald Trump va a presentarse con una narrativa de hombre duro contra China y México.

¿Será que el presupuesto 2020 presentado por Hacienda el fin de semana contemple como esta inestabilidad pegará a nuestra economía? Tener disciplina fiscal ayuda, pero reducir la inversión para favorecer programas sociales asistencialistas no ayudará a frenar el impacto que un Brexit sin acuerdo, las sanciones contra la venta del crudo iraní o el alza de aranceles por parte de EE. UU, tengan sobre la economía mexicana. Además, no estamos considerando la forma cómo las elecciones presidenciales estadounidenses puedan impactar nuestra economía, declaraciones de Trump o de quien sea su adversario en el lado demócrata van a repercutir en nuestra economía.

Ricardo Solano Olivera, MSc.

 

Columna originalmente publicada en https://laopinion.de/2019/09/10/es-suficiente-el-presupuesto-en-un-mundo-tan-inestable/

Photo by Adolfo Félix on Unsplash

Hasta que la realidad alcance a AMLO

La pregunta que me planteo después del primer/tercer informe de gobierno es ¿en qué momento la realidad va a alcanzar la narrativa del Presidente? El Presidente sigue en campaña y sigue en campaña porque busca que su proyecto, Morena, se vuelva un partido hegemónico en el largo plazo. Seguramente reconoce que la única forma en que eso pueda volverse una realidad es a partir de no dejar el liderazgo o el cacicazgo de su movimiento. Morena no es un partido institucionalizado, es una serie de individuos cuyo único hilo conductor, lo único que los mantiene unidos, es estar a la sombra de Andrés Manuel López Obrador (AMLO).

Así como el PRD se desvaneció, tras las salidas de Cuauhtémoc Cárdenas y del propio AMLO, porque nunca pudo manejar sus tribus internas de cara a la institucionalización del partido, una vez terminada la presidencia de López Obrador, Morena se quedará con sus tribus internas, peleando por el poder, sin tener ninguna figura fuerte alrededor de la cual agruparse. Morena habrá de desaparecer sin AMLO.

Lo que busca el Presidente, con su narrativa, es crear en el inconsciente popular la idea de que solo Morena puede cambiar al país. No busca institucionalizar al partido, como no lo quiso hacer en el PRD, busca generar un partido fuerte al estilo priista de antaño. Lo que no quiere ver AMLO es que hasta el propio PRI se institucionalizó como mecanismo de sobrevivencia. AMLO, en cambio, manda al diablo a las instituciones.

Esta narrativa que busca seguir posicionando a Morena a través de ideas, pero sin contenido, es lo que pareciera indicar que el Presidente está viviendo una realidad alterna. Dentro de esta narrativa igual no importan las expectativas de crecimiento del PIB, a la baja desde que tomó posesión de la presidencia, o a los delincuentes se les pide que por favor se porten bien, en lugar de prevenir, investigar y castigar. A la Policía Federal se le ningunea, mientras que el Ejército se le ensalza; lo cual no es bueno en un país que jamás ha visto ni queremos ver una dictadura militar. Y los gobernadores del partido oficialista pueden ampliar su mandato sin consecuencias, violando claramente la democracia.

El lopezobradorismo no está ofreciendo una mejor versión de país. No hay mejores salarios ni mejores prestaciones. La cancelación de proyectos prioritarios merma la productividad (ya de por sí baja) del país. La inversión se ha detenido y aunque no estemos ya en una recesión, todo parece indicar que estaremos en una en el corto plazo. No se ha podido realizar una contención de la violencia, la Guardia Nacional es un proyecto sin pies ni cabeza y es preocupante la intención del gobierno de negociar con grupos criminales.

En algún momento, ignoro cuándo, la realidad alcanzará la narrativa que se formó y se forma a diario el Presidente. Ese día quizá comprenda que debió haber buscado el camino institucional para gobernar el país y para hacer de Morena un verdadero partido político, y no haber dependido de su figura, de su cacicazgo.

 

Ricardo Solano Olivera, MSc.

Columna originalmente publicada en https://laopinion.de/2019/09/03/hasta-que-la-realidad-alcance-a-amlo/

Un futuro con caras del pasado

Llama la atención la forma en que se perfila la reconfiguración del escenario político en nuestro país, después del avasallante triunfo del Presidente López Obrador en 2018. Vemos, por un lado, los esfuerzos de la familia Calderón Zavala por construir su partido político, México Libre, claramente a la derecha del espectro político. México Libre cuenta con el apoyo de personajes que claramente han manifestado estar en contra de –por ejemplo– la diversidad sexual, como Laura Zapata, quien tiene a bien apoyar a este partido en potencia.

Elba Esther Gordillo, enseñando músculo, está en plena creación del partido Redes Sociales Progresistas, bajo el liderazgo de su nieto René Fujiwara Montelongo. Así, el magisterio habrá de tener su propio partido y la familia Gordillo un respetado reencuentro con la política nacional.

A estos grupos políticos se suma Futuro 21, quien celebró su primera asamblea nacional el pasado fin de semana. Futuro 21 habrá de convertirse en la nueva imagen del PRD, o de lo que aún queda del PRD, que debe ser básicamente el mobiliario de sus oficinas. Apelando a ser un partido socialdemócrata, Futuro 21 aglutina a personajes variopintos no solo perredistas sino de otras fuerzas, como Gabriel Quadri, quien fue candidato a la Presidencia por el partido Nueva Alianza en 2012, y la periodista Tere Vale, quien contendió por la Jefatura de Gobierno de la hoy CDMX en el año 2000 por el extinto Partido Democracia Social (también conocido como el partido de la rosa).

Varios expriistas se han sumado ya a este Futuro 21, tal es el caso de los jovenzuelos y casi nada conocidos José Narro y Beatriz Pagés. Por parte del –aún– PRD están personajes como Silvano AureolesGuadalupe Acosta NaranjoJesús Zambrano y Carlos Navarrete; sin duda, una nueva camada de políticos que seguramente inyectaran ideas nuevas a la forma de hacer política en nuestro país.

Pareciera que son los partidos tradicionales los que sí están haciendo el trabajo de reconstruirse y que aquellas nuevas opciones que se vislumbran en la política mexicana solo tienden a perpetuar a viejos políticos en la arena pública de nuestro país. El PRI está generando un cambio a ras de suelo, gracias a su Escuela de Cuadros, mientras que en el PAN se pueden observar nuevos liderazgos a nivel local.

Los rostros de los que serán los nuevos partidos políticos no tienen nada de nuevos. Esos hombres y mujeres han estado por décadas en la política y en el servicio público, no tienen nada nuevo que aportar al escenario político del siglo XXI. Ojalá esos nuevos grupos dieran oportunidad, desde ya, desde su nacimiento, a políticos jóvenes, a verdaderos liderazgos en potencia, a cambios de forma de entender y trabajar en la política. Quienes están liderando estos incipientes partidos son los mismos de siempre, con las ideas de siempre, con los vicios de siempre.

 

Ricardo Solano Olivera, MSc.

 

Columna originalmente publicada en https://laopinion.de/2019/08/28/un-futuro-con-caras-del-pasado/